DOMINGO XVII DEL TIEMPO ORDINARIO (ciclo B)




RESUMEN HOMILÍA

El joven entregó todo lo que tenía: cinco panes y dos peces.
La mujer viuda dio el poco dinero que necesitaba para comer.
El profeta Eliseo: “Dale el pan a esas personas. El Señor dice: Comerán y sobrará”
Dar lo que nos sobra, lo viejo, lo que no necesitamos…no tiene valor para Dios.
A los ojos de Dios, lo que tiene valor es dar lo que nos cuesta dar.
Lo que más cuesta y tiene más valor es darnos nosotros para hacer felices a otros.
El apóstol: “Señor, diles que se vayan a buscar comida…”
Jesús le dice: “Dadle vosotros de comer.”
Si nosotros le pedimos por los pobres, podemos oír: “Dadle vosotros de comer.”
La persona que ama no es egoísta, por eso hay que aprender a compartir.
Jesús quiere nuestra colaboración como testimonio amoroso de su presencia.
Si amáramos a Dios sobre todo amaríamos a los demás y seríamos generosos.



PRIMERA LECTURA

Lectura del segundo libro de los Reyes. ( 4, 42-44 )

Vino un hombre de Baalsalisa para traer al profeta Eliseo pan y trigo. Eliseo le dijo: “Dale el pan a esas personas, para que coman.” El criado le dijo: “¿Qué hago yo con estos panes para cien personas?” Eliseo le dijo: “Dáselo a la gente, para que coman. Porque así dice el Señor: Comerán y sobrará.”
Entonces el criado se los dió; ellos comieron y sobró pan, como había dicho el Señor.
Palabra de Dios.

R.-Te alabamos Señor.

SALMO RESPONSORIAL. 144, 10-11. 15-16. 17-18.

R.-Señor, tú abres la mano y nos llenas.

Señor, que todas tus criaturas te den gracias,
que tus fieles te bendigan;
que proclamen tu gloria,
que hablen de tus maravillas.

R.-Señor, tú abres la mano y nos llenas.

Todos están esperándote,
tú les das la comida cada día;
abres tu mano,
y ayudas a todas las personas.

R.-Señor, tú abres la mano y nos llenas.

El Señor es justo en todas sus obras,
es bueno en todo lo que hace;
el Señor está cerca de los que le llaman,
de las personas que le llaman sinceramente.

R.-Señor, tú abres la mano y nos llenas.




SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios. ( 4, 1-6 )

Hermanos: Yo, que estoy preso por el Señor, les pido que obréis de acuerdo con vuestra vocación cristiana.
Ser siempre humildes y amables, comprensivos con los demás, aceptarse unos a otros con amor, esforzarse en estar unidos por el Espíritu, viviendo en paz con todos. Formamos un solo cuerpo y un solo Espíritu, porque la meta que esperamos es una sola, en nuestra vocación cristiana. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todo, que supera todo, y lo llena todo.
Palabra de Dios.

R.-Te alabamos Señor.

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Juan. 6, 1-15.

En aquel tiempo, Jesús se fue a la otra parte del lago de Galilea. Mucha gente lo seguía, porque habían visto los milagros que hacía con los enfermos.
Jesús subió a la montaña y se sentó allí con sus discípulos.
Estaba cerca la fiesta de la Pascua. Jesús miró, y al ver que venía tanta gente, dijo al apóstol Felipe: “¿Cómo compraremos panes para que coman todos ellos?”
Jesús lo decía para probar a Felipe, porque Él sabía bien lo que pensaba hacer.
Felipe le contestó: “Doscientos denarios de pan no alcanzan para que a cada uno le demos un pedazo.”
Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: “Aquí hay un joven que tiene cinco panes de cebada y un par de peces; pero, ¿qué es eso para tanta gente?”
Jesús dijo: “Díganle a la gente que se siente en el suelo.” En aquel lugar había mucha hierba. Se sentaron todos; sólo los hombres eran unos cinco mil.
Jesús cogió los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado. Cuando terminaron de comer, dijo a sus discípulos: “Recojan los pedazos que han sobrado; que nada se pierda.”
Los recogieron y llenaron doce cestos con los pedazos de los cinco panes de cebada, que sobraron.
La gente, al ver el milagro que había hecho, decía: “Éste si es el profeta que tenía que venir al mundo.”
Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para nombrarlo rey, se retiró otra vez a la montaña Él solo.
Palabra del Señor.

R.-Gloria a ti, Señor Jesús.